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miércoles, 6 de octubre de 2010

Sobre el muralismo mexicano

Estas notas servirán para recordar lo que vemos en clase, pero tengan presente que es información esquemática. En la biblioteca de la escuela hay una buena selección de libros que pueden consultar para tener información más completa.


I. La Cultura de la Revolución y la Revolución de la Cultura


Desde el inicio del siglo XX existía en México una cierta incomodidad de los jóvenes intelectuales ante el ambiente cultural del gobierno de Porfirio Díaz.

Justino Fernández caracteriza esta incomodidad como una “necesidad de renovación vital”(J.F. p. 1). Es decir, no fue un mero asunto de influencias de aquí y de allá, sino una verdadera necesidad surgida de una situación histórica específica. Ahí quizá su fuerza y su autenticidad.

Es cierto, nos recuerda el mismo autor, que entendemos a la Revolución Mexicana como un movimiento armado con intenciones de reivindicación política y social, que costó muchas vidas, que hubo logros y también fracasos.

Pero podemos entender también otras facetas de la Revolución, menos sangrientas y cuyos frutos se verifican en una nueva conciencia del pueblo mexicano. Una de las facetas más importantes es la Revolución Cultural que se llevó a cabo a través de la literatura, la filosofía y, por supuesto, las artes, especialmente la pintura muralista.

La pintura mural se había practicado en muchos países en el pasado, por ejemplo en los murales de los edificios del Renacimiento realizados por Giotto, Miguel Ángel, Rafael y muchos otros grandes artistas. Es de señalar que, tanto Diego Rivera, como David Alfaro Siqueiros, habían visitado y estudiado los murales renacentistas italianos. Véanse, por ejemplo, el primer mural de Rivera, el primero de Orozco los dos en el mismo edificio. Su parentesco con el Renacimiento italiano es indudable. Pero muy pronto esto se transformó en otra cosa.

En México, los antiguos pueblos prehispánicos decoraron los muros de sus templos con escenas de sus mitos, sus dioses y sus gobernantes. La pintura mural fue también una de las grandes realizaciones artísticas de aquellos pueblos.


Cacaxtla, Tlaxcala, México


No debemos olvidar el importante papel que jugó la pintura mural en los templos y conventos coloniales. En algunos de aquellos murales se mezclan las aportaciones europeas con las formas artísticas indígenas.


Exconvento de San Nicolás Tolentino (Actopan), Hidalgo

Esto evidencia la tradición muralística mexicana que viene de distintas vías previas al muralismo moderno.

Pero a principios del siglo XX, la pintura mural era muy poco usual en la pintura de avanzada. Lo que abundaba, por ejemplo en Europa, era la pintura de caballete, óleos sobre tela principalmente.

Ya desde antes del estallido de la Revolución en noviembre de 1910, un grupo de artistas que conformaban el Circulo Artístico, tenían proyectado pedir muros al gobierno. Eran liderados por Gerardo Murillo, mejor conocido por su seudónimo, Dr. Atl, un hombre muy inquieto que había viajado y conocido los grandes murales renacentistas italianos y entusiasmaba a los estudiantes de San Carlos con noticias de las últimas vanguardias europeas. El estallido de la Revolución impidió llevar a cabo este primer intento.

Al terminar la revuelta armada de la Revolución Mexicana los pintores mexicanos adoptaron el muralismo retomando aquella idea porque les permitía cumplir con las intenciones que se habían propuesto, intenciones de renovación, de progreso, de creación de un arte revolucionario y popular que respondiera a las necesidades concretas de la población mexicana.

Es un dato significativo el que un alto porcentaje de la población mexicana a principios del siglo XX fuera analfabeta, pues esto explica también un gusto popular muy desarrollado en torno a la narrativa en imágenes que circulaban a través de las ilustraciones de grabadores como José Guadalupe Posada, a quien los muralistas señalarían como una fuerte influencia. 

Así, lo esencial del muralismo mexicano no nace de la influencia del arte europeo, ni de una búsqueda voluntaria de insertarse en el discurso vanguardista internacional, sino de una necesidad propia (que, por supuesto, puede tener más o menos contacto con el arte del extranjero). En palabras de Justino Fernández:
“…de una auténtica conmoción vital y de una vital necesidad de expresarse en formas públicas y monumentales, por tener algo que decir y querer decirlo abiertamente.”(J.F., p.11)


José Vasconcelos

Entre las características más importantes del muralismo, la primera es su carácter público. Por eso los pintores prefieren pintar en edificios del gobierno antes que en propiedades particulares. Por eso también es monumental y por esa misma razón se prefieren los muros y no los cuadros.

José Vasconcelos, que fue un importante intelectual y también político con ideas novedosas (algunas mejores que otras) y que, con el gobierno de Álvaro Obregón, queda al frente de la Secretaría de Educación, fue en buena medida el organizador del primer impulso del muralismo, haciendo llamar a los pintores más destacados y facilitando los muros de edificios públicos para que los pintores expresaran la realidad histórica de México, desde diversos puntos de vista.





Sobre el nacimiento del muralismo nos narra uno de sus principales representantes, David Alfaro Siqueiros:
“En 1911, los alumnos de la Escuela Nacional de Bellas Artes (Escuela de San Carlos), nos lanzamos a una huelga con reivindicaciones aparentemente pedagógicas…pero en su esencia, profundamente políticas…
“En 1914, los ex-huelguistas de Bellas Artes… nos incorporamos al Ejército constitucionalista… Esa trascendental participación nos dio… un nuevo sentido crítico para los problemas concretos del arte.
“…pudimos, por primera vez en México… fijar conceptos claros sobre la verdadera función social pública del arte.” (citado en Justino Fernández, El arte moderno y contemporáneo de México, p. 8)

David Alfaro Siqueiros, Autorretrato.

José Clemente Orozco, uno de los más grandes muralistas mexicanos, menciona en su Autobiografía:
“La pintura mural se encontró en 1922 la mesa puesta... Las ideas que le iban a dar vida, ya existían en México y se desarrollaron y definieron de 1900 a 1920…”
“En 1922 ya estaba organizada la flamante Secretaría de Educación Pública… Fueron llamados todos los artistas y los intelectuales a colaborar, y los pintores se encontraron una oportunidad que no se les había presentado en siglos. Yo no sé cómo ni por qué Rivera volvió de Europa. Siqueiros fue llamado de Roma por Vasconcelos y los dos compañeros se reunieron a sus compañeros residentes en México y a ellos se unió Jean Charlot, pintor francés recién llegado a este país.”
“ Una de las manifestaciones más singulares de las aptitudes críticas de los pintores fue la constitución de su ‘Sindicato de Pintores y Escultores’…Siqueiros redactó y todos nosotros aceptamos y firmamos, un ‘manifiesto’ del sindicato… Contenía, en resumen, las siguientes proposiciones: Socializar el arte. Destruir el individualismo burgués. Repudiar la pintura de caballete y cualquier otro arte salido de los círculos ultraintelectuales y aristocráticos. Producir solamente obras monumentales que fueran del dominio público…”


José Clemento Orozco


 
Diego Rivera, Autorretrato

Diego Rivera, quizá el muralista más conocido internacionalmente, sostenía acerca del movimiento muralista: "El auge de la pintura mexicana está innegablemente ligado a la pintura mural [...] por primera vez en México, los pintores estética y políticamente revolucionarios tuvieron acceso a los muros de edificios públicos, y por primera vez en la historia de la pintura del mundo entero se llevó a estos muros la epopeya del pueblo, no alrededor de héroes mitológicos o políticos, sino por las masas en acción [...] la pintura mexicana mural descubrió desde 1921 - 1922 e inventó el modo de ligar el pasado histórico americano con el presente del mundo, no sólo por los asuntos de sus pinturas sino por la calidad de ellas". (citado en Raquel Tibol, Diego Rivera, luces y sombras, p. 161)  


Justino Fernández hace un breve recuento de las primeras obras del muralismo. Aquí lo transcribo:
“En 1922 Diego Rivera ejecutó el primer gran mural que se llevó a cabo, en el ‘Anfiteatro Bolívar’, en el edificio mismo de la Universidad Nacional...”

Diego Rivera, Anfiteatro Bolívar, Antiguo Colegio de San Ildefonso, México D.F.

“…Entre 1922 y 1927, no obstante los disgustos y las interrupciones, José Clemente Orozco había terminado sus pinturas del patio grande y de la escalera principal de la Escuela Preparatoria, definiendo su conmovedora expresión y dejando allí su primera obra monumental...”

José Clemente Orozco, El banquete de los ricos, 1923-24, Colegio de San Ildefonso

José Clemente Orozco, La trinchera, 1926, Colegio de San Ildefonso

“... En el mismo edificio y por aquellos años trabajó David Alfaro Siqueiros, en el cubo de la escalera del patio chico, y la fuerza de su expresión quedó allí patente en sus pinturas inconclusas y en los fragmentos que pudieron salvarse de la destrucción.”

David Alfaro Siquieiros, Colegio de San Ildefonso.


“Fermín Revueltas y Ramón Alva de la Canal pintaron sendos murales en el cubo de la entrada principal; Fernando Leal y Jean Charlot, otros en el tramo superior de la escalera del patio grande, parte del cual había decorado Orozco.”

Jean Charlot, Masacre en Tenochtitlan o La conquista, 1922-23, Colegio de San Ildefonso

“Por otro lado, Rivera, Charlot, Javier Guerrero y Amado de la Cueva habían iniciado el gran plan por desarrollar en los muros de la Secretaría de Educación, si bien, a la postre, Rivera quedaría solo para realizar el conjunto y Charlot y de la Cueva dejarían solamente unos tableros terminados, que armonizan bien con los de Rivera.”

Diego Rivera, Secretaría de Educación Pública

Diego Rivera y Frida Kahlo

“Éste [Diego Rivera], además, verdaderamente poseído de un deseo irrefrenable de pintar y sin concluir aún las pinturas de la Secretaría, ejecutó los espléndidos murales del salón de actos de la Escuela de Agricultura de Chapingo, una de sus grandes obras maestras.”

Diego Rivera, Chapingo


“Otros pintores, Roberto Montenegro y el Doctor Atl trabajaron en los antiguos muros del convento de San Pedro y San Pablo, en que se alojaban algunas dependencias de la Universidad… Montenegro decoró las oficinas del Secretario de Educación y un pintor guatemalteco que desde entonces reside en México, Carlos Mérida, hizo decoraciones para la biblioteca del edificio de la Secretaría de Educación.”


 Roberto Montenegro, La fiesta de la Santa Cruz, 1923-24



José Clemento Orozco, Catarsis, 1934, Museo de Bellas Artes



Juan O Gorman, El porfiriato


Pablo O Higgins, Lucha de los trabajadores contra los intermediarios



Fernando Leal, Apoteosis de Simón Bolívar



Fermín Revueltas, Alegoría de la industria, 1934



Diego Rivera, Cámara de Distribución del agua de Lerma, 1951



Juan O'Gorman, Biblioteca Central, Ciudad Universitaria,






Bibliografía

Fernández Justino, Arte moderno y contemporáneo de México,2a ed., tomo II, México, UNAM, 1994.

Monsiváis, Carlos, "Notas sobre la cultura mexicana en el siglo XX", en Daniel Cosío Villegas, et al., Historia General de México, México, Colegio de México, 2001.

Tibol Raquel, Diego Rivera, luces y sombras, México, Lumen, 2007.

Cardoza y Aragón, Luis, Orozco, México, UNAM, 1974.


II. Características resumidas del muralismo mexicano



En las ideas:

1. Es un movimiento que surge del mismo impulso del que surgió la Revolución, de una profunda inconformidad con la sociedad porfiriana. Por eso, tiene un carácter renovador.

2. Es un movimiento que une la necesidad de renovación artística con la preocupación de luchar por un cambio social y político.

3. En el muralismo existían simultáneamente varios fundamentos ideológicos, no siempre sin contradicciones:

a) Simpatía por las ideas marxistas y tienen cercanía con el partido comunista.

b) Parten de la idea de Vasconcelos de reconstruir una identidad nacional a partir de las distintas fuentes de la cultura mexicana: el arte popular, la raíz prehispánica, los pueblos indígenas, todo ello conjugado con lo mejor de la tradición occidental.

c) Comparten el ideal de progreso de la modernidad y combaten enérgicamente la cultura burguesa.

d) Tienen una intención didáctica, es decir, que intentan educar al pueblo, a través de sus murales, en la historia de México y en el aprecio de lo nacional.

e) Dirigen su mensaje al pueblo y dan gran importancia al carácter público del muralismo.


En sus recursos:


a) Prefieren los muros que los cuadros

b) Retoman algunos recursos de la iconografía prehispánica (síntesis de formas, solidez de la estructura).

c) Experimentan con nuevos medios (Siqueiros con piroxilina) o revitalizan medios abandonados en la historia (el fresco o la encáustica).

d) Dan importancia a la geometría en la composición.

e) El tratamiento es variado, desde un clasicismo virtuoso (Rivera), hasta el expresionismo (Siqueiros y sobre todo Orozco).

f) Los temas más frecuentes son: la historia de México, la lucha social, las reivindicaciones de las clases proletarias, la crítica de la burguesía, la vida cotidiana de México, la vida rural, el progreso y la tecnología, la educación.

g) Aunque en la mayoría de los casos se trata de una figuración estilizada, puede hablarse de un realismo social, por el tratamiento de los temas.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Acerca de las artes plásticas

Para los alcances de nuestro curso, consideraremos Artes Plásticas a aquellas que se crean mediante la transformación de la materia con el fin de tomar alguna forma que pueda captar nuestra atención con intenciones artísticas. Estas formas pueden desarrollarse en el espacio bidimensional o en el tridimensional. De este modo, la forma se carga de sentido, de significado.

Las disciplinas plásticas que se desenvuelven en el espacio bidimensional (es decir, en el plano) son:

El dibujo. Podemos decir que es el tipo de trabajo en el que predominan elementos gráficos, principalmente la línea o la mancha. No cualquier marca en una superficie es un dibujo, es necesario que esta marca, trazo, mancha o línea, sea suficiente para generar un sentido, una significación sobre el plano.

Este es un dibujo sencillo pero eficaz de Gustave Courbet, un artista francés del siglo XIX.

El grabado. Es un dibujo realizado mediante incisiones sobre una lámina que puede ser de distintos materiales, según la técnica específica de que se trate (madera, metales, linóleo). Esta lámina se entinta y con ella se realizan impresiones, generalmente sobre papel. Su cualidad más interesante es la posibilidad de hacer copias múltiples de gran calidad a partir del dibujo original.

Este ejemplo titulado Plebe, de Ramón Alva de la Canal fue empleado para ilustrar un poema de Germán List Arzubide

La pintura. Al igual que el dibujo, se desarrolla en el espacio bidimensional. Hablamos de pintura cuando el criterio que domina es la construcción a partir del color. Pero está claro que hay una frontera difusa entre el dibujo y la pintura. Hay pinturas que son casi dibujos y viceversa. Si el trabajo tiene calidad, no debería quitarnos el sueño clasificarlo como uno o como otro. Para los fines de este curso, podemos proponer una definición provisional de la pintura como el arte de la composición en el plano a partir de la interacción de la forma y el color.


Esta magnífica Medusa fue pintada por Caravaggio a finales del siglo XVI y el círculo de colores, titulado Contraste Simultáneo, sol y luna, tan distinto, lo pintó un artista llamado Robert Delaunay, trescientos años (y un poco más) después de Caravaggio. En su notoria diferencia, las dos comparten el mismo medio y proponen una composición que se resuelve en la forma y el color.


Están también las disciplinas que se desarrollan en el espacio tridimensional y son:

La escultura. Es el arte de crear formas en el espacio, que pueden representar personas u objetos de la vida real o bien pueden consistir en formas abstractas, pero siempre conjugando el espacio vacío con el espacio lleno, lo sólido y lo hueco, lo opaco y lo transparente, es decir, expresándose a partir del volumen.

Estas manos son creación de un artista norteamericano llamado James Croak


La arquitectura. Es el arte de distribuir los espacios, a semejanza de la escultura, pero con un añadido que es la habitabilidad. En ella se conjuga la utilidad y la belleza de las formas. La arquitectura crea espacios habitables. Esto implica la interacción de al menos tres elementos: el cuidado en sus características de soporte (que se mantenga en pie), su función (que sea realmente útil en los fines para los que fue creada) y, como ya he comentado, que sea agradable e interesante estéticamente.


En esta impresionante estructura arquitectónica de Santiago Calatrava, el auditorio de Tenerife, se conjugan de manera muy audaz los tres elementos mencionados.



Esto en cuanto a las disciplinas tradicionales. Sin embargo, hay una amplia gama de recursos que, derivados de la práctica artística plástica, se han venido empleando en la creación de obras artísticas más recientes. En ellas se han empleado otros medios que no necesariamente podemos contar como plásticos (pues no siempre implican la transformación de un material por la mano humana) pero que también vamos a revisar en el curso por su importante presencia en la cultura visual contemporánea. Algunos de ellos han forjado su propia tradición, pues aunque ya tienen más de un siglo de existencia, son mucho más modernos que los ya mencionados.


Fotografía. Es el arte de fijar una imagen a través de algún mecanismo tecnológico que permita registrar las distintas manifestaciones de la luz. En el presente podemos hablar de la distinción entre fotografía análoga y fotografía digital de acuerdo con dos modos distintos de registrar la información luminosa. Debemos recordar que no todas las fotografías tienen una intención artística, pero esta distinción puede ser válida también para cualquier sistema de representación gráfica.


De Cartier-Bresson, uno de mis fotógrafos favoritos, esta bella imagen que abre amplias posibilidades de interpretación.

Cine. El cine es un tipo de arte muy sofisticado, pero también muy popular. En él, son muy importantes los aspectos visuales, aunque casi siempre están en relación con muchos otros aspectos, como la narratividad (y en este sentido tiene mucho de literario) o la música y el sonido. Es un arte que combina muchos recursos por lo que casi siempre es una creación de un numeroso equipo de trabajo que incluye a especialistas en distintas áreas.

Esta escena pertenece a la famosa y genial película del director alemán F. W. Murnau, Nosferatu, de 1922.


Medios alternativos. Finalmente, debemos agregar a los llamados medios alternativos, que no significan otra cosa que todos aquellos recursos que se han imaginado los artistas y que son distintos a los medios tradicionales como la pintura, la escultura, el grabado o el dibujo. Entre ellos podemos mencionar el arte del cuerpo, la instalación, el videoarte, todas las modalidades del arte objeto, los textiles, el uso de tecnologías diversas y un largo, larguísimo etcétera. Ya se verá por qué se ha venido usando más la expresión "artes visuales" en lugar de "artes plásticas", quizá sólo porque así nos aseguramos de no excluir algunas de estas prácticas.


Mesa de ping pong, de Gabriel Orozco


La isla envuelta, de Christo


Y para terminar, una imagen tomada de un video de Bill Viola, un artista que me gusta particularmente por la simbología, la potencia y la belleza de sus imágenes.

domingo, 20 de junio de 2010

Intervención artística de los estudiantes del IEMS Cuajimalpa


En este 2010, los estudiantes de Artes Plásticas del IEMS Cuajimalpa han hecho una serie de instalaciones e intervenciones diversas en el plantel, además de la ya acostumbrada exhibición de los trabajos desarrollados a lo largo del curso. En lo personal, estoy muy satisfecho con el trabajo de los estudiantes que, cada vez, me sorprenden con su habilidad y libertad creativa. Dejo aquí una muestra como memoria de la creatividad desplegada este año. En unos días subiré el video que estoy editando con mucha lentitud en tiempos libres.


Título: Araña
Autores:
En el cuerpo de la araña: Omar Alba Meza, Ivonne Hurtado González, Yosimar Ramírez Aguilar
En la cabeza-péndulo: Montserrat Hernández Montes de Oca, Agustina García Mejía
La idea general fue intervenir espacios diversos en la escuela. Sin duda habrá que reconocerle a Omar Alba (quien concibió la idea de esta araña de tela) y a la habilidad de sus compañeros todo el mérito por la escultura transitable de más de diez metros que se integraba maravillosamente con la arquitectura de la escuela. La cabeza fue concebida como un péndulo que agregaría movimiento a la pieza.



Título: Luces y espejos
Autoras: Ana Karen Uribe Acosta, Margarita Cortez Bernal, Clara Mañón López
Esta pieza consistió en la ambientación de un espacio cerrado (un cubículo desocupado) con luces y espejos con lo que se creó una interesante atmósfera de luces y sombras móviles.



Título: Amor y tiempo
Autoras: Jaqueline Daniela Hernández Sierra, Alvarado Alamilla Brenda, Fabiola Romero García
Sin duda una pieza interesante pues, desde su sencillez aparente, pone en funcionamiento los recursos del arte conceptual, dejando que el significado de las palabras formadas por los globos se asocie de manera libre con sus cualidades materiales. El amor y el tiempo asociados con la ligereza, la levedad, lo festivo, pero también lo efímero, lo volátil. Grata sorpresa mirar cómo mientras los globos muy inflados permitían apenas una difícil lectura, la pérdida paulatina del aire, al paso del tiempo, daba mayor nitidez a las palabras.



Título: Escape a la realidad
Autores: Luis Eduardo Velázquez Mejía, Alejandro Maldonado Reyes, Emmanuel Nava Velázquez, Adriana Osornio Flores
Presencias que surgen del plano al volumen, de lo inerte a lo vivo. Falta la foto de la pieza de Adriana Osornio, una cabeza algo siniestra, si alguien la tiene envíenmela por favor.



Autores: Paulina Carlos Montes, Daniel López Sánchez, David Pérez Gutiérrez
Con recursos cercanos al stencil, una pieza muy buena. Los personajes intentan, desde su bidimensionalidad recargada en el muro, alcanzar el hilo de un globo vistoso que se escapa.



Autores: Lesslye López Cedillo, Bessye Soley Rodríguez Cristino, Francés Plata Reyes
Esta escultura geométrica, interesante ya por su misma estructura formada por hilos de colores, intenta ir más allá de la invitación a contemplarla. Se colocó intencionalmente en un pasillo de frecuente paso. El caminante se ve enfrentado con una puerta extraña en medio de su paso cotidiano. Es simultáneamente una invitación al traspaso y un bloqueo, y con ello, un sutil comentario sobre las determinaciones y las posibilidades del desvío.




Autores: Jovanna Manzo Manzo, Luis Antonio Rodríguez Guadarrama, Luis Alberto García Gómez
En esta instalación se ha tomado como elemento primario de significación la cualidad impermeable del paraguas para asociarlo con tres distintas evocaciones. En todas ellas se transgrede esta cualidad:
a) La permeabilidad como vulnerabilidad asociada a la herida y a la violencia, b) la vulnerabilidad del cuerpo asociada a la enfermedad y a los dilemas del sexo y la protección y c) la capacidad de abrirse paso ante las fronteras simbólicas, la posibilidad de la infiltración. ¿No lo habían visto? Véanlas con cuidado, ahí está todo.



Autores: Blanca Estela Sánchez Alonso, Diego Osbaldo Flores Barrera, Ilse Colín Morales
Lo que diga está de más, hay que verla para saber que es bellamente poética. ¿Una máquina para embotellar agua de lluvia...? Alguien más sugirió que lo que embotella es el aire. Lo cierto es que es una instalación llena de movimiento que nos hace conscientes de los elementos y tiene algo de vivo, como si fuera una medusa flotante y gigantesca. No una máquina sino, más bien, una antimáquina que nos invita a la contemplación y ante la que uno quisiera simplemente permanecer.



Autor: Aarón Antonio Torres Cima
Una pieza discreta, pero inteligente. Está conformada por láminas de señalización. Pero se trata de una ironía. Las señales apuntan a todas direcciones y marcan pautas ambiguas y prohibiciones confusas. De la esencia de la señalización queda sólo su intención imperativa.



Autoras: Sarahí Chávez Suárez, Brenda De la Rosa Esquivel
Título: Hipocresía
Una serie de máscaras que nos remiten al nefasto predominio de la apariencia por encima de la verdad.


Autores: Rocío Itzel Flores Molina, Cristofer Guerrero Flores, Mauricio Baez García, Blanca Zarza Hernández
Una escultura aérea que desde su forma espiral hace un comentario ecológico. Construida con latas, la escultura se eleva desde una de las jardineras de la escuela como si una ráfaga de viento la levantara.

Autoras: Martha Cecilia Pérez Toscolloa, Marlene Guadalupe Domínguez de Jesús, Mariana Nava Hernéndez
Esta pieza, una de las más simpáticas de la muestra, reproduce una posible escena cotidiana del micromundo, modificando las proporciones reales de las hormigas y tomando una apariencia un tanto humorística.

Autores: Ramón Alejandro Armengolt Mejía, Pedro Daniel Medina Téllez
La amenaza permanente de la caída, irrumpiendo en el pasillo.



Autor: Uriel Rafael Páez Amado
Una escultura abstracta con materiales de desecho.


Autores: Cristian Felipe Anaya Aguilar, Isabel Estrella Colín, Olivia Guerrero Romero, Ericka Nava Becerril, Yessica Rosales Juárez
Un árbol fragmentado cuyas ramas flotan por uno de los pasillos de la escuela.


Autores: Paulina Ocariz Valdez, Oscar Uribe Romero, José Alberto Montaño Pérez
Se trata de una intervención sobre uno de los murales de la escuela (pintado por otro estudiante algunos años atrás) modificando temporalmente su sentido, mostrando el atuendo real de las actuales clases proletarias que, al igual que otros estratos sociales, participan en la sociedad de consumo a través del evidente contraste entre la apariencia del estereotipo establecido por la escuela mexicana de pintura y el presente cotidiano.